Era un día como cualquier otro para Matt, pero para el joven de apenas 13 años, un día como cualquier otro es buscar comida donde pueda y si puede conseguir un poco de dinero para tener agua, su madre alcohólica, su padre se fue cuando nació y su mejor amigo llamado Ben esta metido por malos rumbos con la droga. Parece que él es el único cuerdo del barrio.
Una mañana Matt decide salir con su amigo Ben y otros compañeros de la calle a dar una vuelta. Al pasar por la plaza vio que había gente jugando fútbol y parecía estar muy interesado,el entrenador al darse cuenta lo invitó, pero Matt se quito sus zapatos para no gastarlos más.
El entrenador observo eso y le recordaba su pasado y decidió darle los tachones con los que debutó en fútbol profesional.
Al llegar a su casa, Matt se ponía muy triste al ver a su madre siempre ebria y con su casa con olor a húmedo y las sabanas con las que dormía en el piso sucias comenzó a llorar.
Matt admiraba mucho a su entrenador y se esforzaba para llegar a ser como él. El entrenador era un héroe para Matt.
Tiempo después el entrenador veía a Matt como un hijo y le ofreció que se fuera a vivir a su casa, Matt acepto con entusiasmo, se despidió de su mamá y de sus compañeros y se fue.
Con el tiempo el entrenador tuvo que ir a Guadalajara y Matt con él. Siempre fue sobresaliente en el fútbol y con el tiempo fue fichado en la MLS con el Dynamo, le pagaban mucho para que no se fuera y ahí comenzó y término su carrera de futbolista siempre con el apoyo de su héroe, su gran amigo el entrenador.